Viernes, 16 de noviembre. 6:00 a.m. Un pitido suena por encima de mi cabeza. ¡Mierda! El despertador. Sueño. ¿Por qué coño me voy tan pronto?
Superado este trance, llego a Barajas y me tengo que ir hasta el Metro, useasé, a la otra punta de la Terminal. 4 llamadas perdidas. Eso es insistencia. Me encuentro con David, y vuelta otra vez al punto del que salí. Sí, tan absurdo como suena. Sacamos billetes, embarcamos y desayunamos; bueno, desayuna David, porque yo a esas horas…
Bueno, el vuelo bien, David dormido, yo leyendo una revista de publicidad de la aerolínea. Llegamos a Charles de Gaulle, aeropuerto construido antes de planificar tan siquiera el primer intento de avión. Pero en fin.
Puesto que hay huelga de transportes y no funciona el tren, pillamos el bus hasta Ópera (en el centro de la ciudad), bus que pasaba por la puerta de nuestro hotel pero no paraba. Alegría.
Bajamos en Ópera, vamos al metro acompañados por un chico muy majo que nos llevó hasta el mismo, pa que digan de los gabachos… Y allí preguntamos y tal, y nos dice la taquillera que pillemos un bus para pillar otro bus y que por allí estará el hotel. Pos allá que vamos en busca de los buses. Entre que llega, no llega, lo encontramos y tal, unas cuatro horas desde que llegamos al aeropuerto. Con un par.
Como ya es la hora de comer (y David tenía hambre) pillamos alguna cosilla en la panadería de debajo del hotel, y nos sentamos en un banco (de dinero) a comer, para según terminemos visitar el Sacré Coeur. El caso, buscando una calle de salida nos encontramos un cementerio, visita obligada, tumbas p’arriba, tumbas p’abajo. Precioso, por cierto.
Conseguimos llegar hasta la basílica del Sagrado Corazón por unas cuestas que nos hacían sentir como en Toledo pero con un toque más bohemio. La visitamos. Bonita y tal. Un mirador desde el que se ve París. ¡Oh, cuánta belleza! Y blablabla. Y como es viernes y somos jóvenes, pos vamos al Louvre que es gratis la entrada. Por supuesto vamos andando hasta allí, una tiradita… Vemos mayormente La Gioconda, y de camino un montón de cuadros. ¿Hay algo que agote más que pasear por un museo? Ya que es gratis, y el Louvre tiene tres (llamémosle) “alas”, decidimos visitar la siguiente, con cosas de Egipto. Tres sarcófagos después los dos desesperados buscando la salida. Afortunadamente David hizo muchas fotos, podemos fingir que estábamos muy interesados en el arte que albergaba el museo.
De vuelta para el hotel cenamos en un kebab. Se percibe nuestro agotamiento. Percibimos algo curioso: mucha gente va a cenar sola. ¡Qué cosas!
Llegamos al hotel tras una horita de camino (a pata), pasando otra vez por delante del centro comercial Printemps (Primavera) y Galeries Lafayete (Galerías Preciados), con una bonita iluminación navideña. Nos metemos en la cama después de una buena ducha (cada uno la suya propia personal). Son las 21:24 p.m. Nos parece un poco excesivo y nos ponemos a hablar hasta las 23:ypico. No hago más que apagar la luz y David empieza a roncar. Ala. Como si tal cosa. Un rato después caigo yo.
Superado este trance, llego a Barajas y me tengo que ir hasta el Metro, useasé, a la otra punta de la Terminal. 4 llamadas perdidas. Eso es insistencia. Me encuentro con David, y vuelta otra vez al punto del que salí. Sí, tan absurdo como suena. Sacamos billetes, embarcamos y desayunamos; bueno, desayuna David, porque yo a esas horas…
Bueno, el vuelo bien, David dormido, yo leyendo una revista de publicidad de la aerolínea. Llegamos a Charles de Gaulle, aeropuerto construido antes de planificar tan siquiera el primer intento de avión. Pero en fin.
Puesto que hay huelga de transportes y no funciona el tren, pillamos el bus hasta Ópera (en el centro de la ciudad), bus que pasaba por la puerta de nuestro hotel pero no paraba. Alegría.
Bajamos en Ópera, vamos al metro acompañados por un chico muy majo que nos llevó hasta el mismo, pa que digan de los gabachos… Y allí preguntamos y tal, y nos dice la taquillera que pillemos un bus para pillar otro bus y que por allí estará el hotel. Pos allá que vamos en busca de los buses. Entre que llega, no llega, lo encontramos y tal, unas cuatro horas desde que llegamos al aeropuerto. Con un par.
Como ya es la hora de comer (y David tenía hambre) pillamos alguna cosilla en la panadería de debajo del hotel, y nos sentamos en un banco (de dinero) a comer, para según terminemos visitar el Sacré Coeur. El caso, buscando una calle de salida nos encontramos un cementerio, visita obligada, tumbas p’arriba, tumbas p’abajo. Precioso, por cierto.
Conseguimos llegar hasta la basílica del Sagrado Corazón por unas cuestas que nos hacían sentir como en Toledo pero con un toque más bohemio. La visitamos. Bonita y tal. Un mirador desde el que se ve París. ¡Oh, cuánta belleza! Y blablabla. Y como es viernes y somos jóvenes, pos vamos al Louvre que es gratis la entrada. Por supuesto vamos andando hasta allí, una tiradita… Vemos mayormente La Gioconda, y de camino un montón de cuadros. ¿Hay algo que agote más que pasear por un museo? Ya que es gratis, y el Louvre tiene tres (llamémosle) “alas”, decidimos visitar la siguiente, con cosas de Egipto. Tres sarcófagos después los dos desesperados buscando la salida. Afortunadamente David hizo muchas fotos, podemos fingir que estábamos muy interesados en el arte que albergaba el museo.
De vuelta para el hotel cenamos en un kebab. Se percibe nuestro agotamiento. Percibimos algo curioso: mucha gente va a cenar sola. ¡Qué cosas!
Llegamos al hotel tras una horita de camino (a pata), pasando otra vez por delante del centro comercial Printemps (Primavera) y Galeries Lafayete (Galerías Preciados), con una bonita iluminación navideña. Nos metemos en la cama después de una buena ducha (cada uno la suya propia personal). Son las 21:24 p.m. Nos parece un poco excesivo y nos ponemos a hablar hasta las 23:ypico. No hago más que apagar la luz y David empieza a roncar. Ala. Como si tal cosa. Un rato después caigo yo.
Fin del día 1.
2 comentarios:
En el proximo capítulo de Nacho y David en Paris... XDD
Me encanta tu sinceridad con respecto al Louvre, no hay nada más absurdo que algo que tenga que ser interesante solo porque todo el mundo lo diga jejejejeje.
Duda trascendental: que comprasteis en la panaderia?
ampy:
uooola aqi toy ota ves intentado firmarte, ya no se ni cuantas veces lo e intentao , xo prometo q casi todos los dias entro a ver tu flog y tu blog
q envidia me das joo yo tb qiero ir a parisss!!!!! bueno siempre me qdara el llavero, menos mal q alguien se acuerda de mi!! gasiasssss
creoq se me empieza a ir la pinza perdon x ello.
aqi te espero en diciembre eh!
un besito aioos
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