miércoles, 18 de febrero de 2009

Ignorancia


La mejor aliada siempre es la ignorancia. La verdad ataca con certera precisión, encontrando siempre nuestro punto débil, y es ahí donde ella se hace fuerte.
De la verdad nace el espíritu de lucha por algo mejor.
¿Ah, sí? ¿Y no nace el deseo de autocompasión y refugio, que nos hace huir de cualquier fracaso potencial para evitarnos un daño mayor, aún a costa de esa felicidad tan ansiada? ¿Es peor esta opción que sufrir al confirmar que los temores que nublan nuestra “meta” son algo más que meras sombras imaginarias?


Opiniones, para todos los gustos.
¿La mía? Dependiendo del día y la hora.



Buscando un lugar (aún a riesgo de encontrarlo).

viernes, 13 de febrero de 2009

Caricias en tu espalda


Esta mañana se ha colado un rayito de sol por tu ventana,
que es la ventana de mi habitación.
Se ha asomado y me ha pillado metiéndote mano.
Esta mañana sí que hacía calor.

Me dejé la vergüenza olvidada en el fondo del vaso en el último bar.
La mirada perdida, la voz oxidada.
Despierto en tu cama y me da por cantar.

Dame el tiempo que no te haga falta
y prometo invertirlo en caricias en tu espalda.


Esta mañana recuerdo que estaba mejor.
Como almohada tu pecho desnudo en la cara.
Te has largado y me has dejao totalmente tirado.
Esta mañana el calor me mataba.

Me dejé la vergüenza olvidada en el fondo del vaso en el último bar.
La mirada perdida, la voz oxidada.
Despierto en tu cama y me da por cantar.

Dame el tiempo que no te haga falta
y prometo invertirlo en caricias en tu espalda.

sábado, 7 de febrero de 2009

Porque no puede faltar

Todavía hay gente que al viento le llama céfiro,
y hay quien a lo cursi lo llama poesía,
y a la Poesía, locura.
Todavía hay gente que canta a la luna.
¡Yo canto a los hombres de la luna!
A los arrabales de la luna,
a los ríos de leche de la luna;
pero todavía hay gente que se asusta,
se asusta cuando una mujer se pone las botas
para pisar mejor el barro,
se asustan porque somos listos,
porque Dios está con nosotros;
ven que nos quemamos y no comprenden las llamas;
porque componemos canciones previsoras
y al avisar gritamos;
porque en nuestros versos
no hablamos de lo que siempre se habló en los versos:
las olas, la boca, los pájaros.
¿Quién dice que en nuestros versos no hay pájaros?
¿Qué son estos gritos sino aves heridas?
No amar lo caduco, lo seco, lo blando.
¡Los poetas amamos a la sangre!
A la sangre encerrada en la botella del cuerpo,
no a la sangre derramada por los campos,
a la sangre derramada por los celos,
por los jueces,
por los guerreros;
amamos a la sangre derramada en el cuerpo,
a la sangre feliz que corre por las venas,
a la sangre que baila cuando damos un beso.
Cantamos al amor.
A lo fresco.
A lo puro.
¡Estamos hartos de cuentos!
¡Y que aprendan los ñoños que el viento es el viento!
Y que cuando se ama, se ama,
y que sólo es pecado el mal comportamiento.


Gloria Fuertes
Todavía.

viernes, 6 de febrero de 2009

Grey matters

_Yo no me siento normal. Estoy harta de que todos me digan que es normal, que es típico, es corriente. Yo... no me siento así.
_¿Y cómo te sientes?
_Sola.
_¿Por qué?
_Porque quizás nunca podré pasear por la calle de la mano de mi pareja sin que la gente nos mire de un modo raro, puede que nunca tenga la boda que siempre soñé de pequeña, puede que nunca tenga hijos, y algún día, cuando me muera, la gente no respetará a mi amante como si fuera mi marido...